Color verdadero vs color aparente en aguas residuales: cuál análisis utilizar
En Guatemala, durante el mes de marzo, el sector industrial y comercial ha estado atento a posibles cambios en la normativa ambiental. Aunque estas modificaciones aún se encuentran en proceso de evaluación, uno de los temas que más ha llamado la atención entre los lectores de la propuesta de Acuerdo para agua residual, es la posible incorporación de un nuevo parámetro dentro de los análisis normados para el vertido puntual directo e indirecto de aguas residuales, específicamente en los parámetros de calidad básicos: el “color aparente”.
Por ello, hemos decidido abordar este tema en nuestro blog, con el objetivo de aclarar las dudas más frecuentes.
El color en el agua permite identificar la presencia de sustancias disueltas o suspendidas que alteran su apariencia visual. Por lo que para la matriz de agua residual es importante diferenciar entre color verdadero y color aparente, ya que ambos ofrecen información distinta sobre la muestra para la toma de decisiones para la disposición final.
El color verdadero corresponde al color del agua sin considerar los sólidos suspendidos o cualquier material particulado presente en la muestra. Para determinarlo en laboratorio, la muestra debe someterse a un proceso de filtración, eliminando los sólidos que puedan interferir en la medición, quedando traslucida para el análisis de color verdadero. De esta forma, el resultado refleja únicamente el color causado por sustancias disueltas, como materia orgánica, metales disueltos u otros componentes solubles.
El color aparente es el color que presenta la muestra tal como se recibe, es decir, incluyendo tanto las sustancias disueltas como los sólidos suspendidos que puedan influir en su apariencia. Este análisis considera la coloración generada por partículas, sedimentos, arcillas, materia orgánica en suspensión y otros sólidos que alteran visualmente la muestra.
Por lo que, en resumen el color verdadero mide el color del agua sin sólidos suspendidos, mientras que el color aparente evalúa el color incluyendo los sólidos presentes en la muestra. Ambos parámetros son complementarios y brindan información valiosa para una interpretación más completa de la calidad del agua.
De manera estándar en el laboratorio, cuando el cliente no lo especifica, realizamos el análisis de color verdadero, por lo que la muestra es filtrada previamente. Esto permite brindar un valor más representativo del color real del agua a lo largo de sus monitoreos, ya que excluye la influencia de los sólidos suspendidos, cuya concentración puede variar según las condiciones operativas y los desafíos de cada día. Por esta razón, si el objetivo es comparar el comportamiento del parámetro color entre distintos monitoreos, el análisis de color verdadero suele ser la opción más útil y consistente.
Con ello puedo apoyar a identificar posibles fuentes de contaminación, diseñando correctamente el tratamiento adecuado para posteriormente colocarlo en disposición final.
En ECOQUIMSA estamos para apoyarte en tus monitoreos y análisis ambientales, de salud ocupacional e inocuidad. Contáctanos, será un gusto atenderte.

