¿Cómo priorizar monitoreos ambientales cuando el presupuesto es limitado?
El monitoreo ambiental es una herramienta clave para la protección de los ecosistemas, esto puede ayudar a la salud pública y la toma de decisiones informadas, ya que permite identificar riesgos, evaluar impactos, verificar el cumplimiento normativo, como el acuerdo gubernativo 236-2006 y orientar políticas y proyectos. Sin embargo, en muchos contextos, como municipalidades, organizaciones comunitarias y pequeñas empresas los recursos financieros, técnicos y humanos para realizar monitoreos ambientales son limitados.
Ante lo anteriormente comentado surge la pregunta de cómo podemos priorizar ¿qué monitorear?, ¿dónde, con qué frecuencia y con qué nivel de detalle cuándo el presupuesto es limitado? Un presupuesto limitado puede convertirse en algo favorecedor, ya que a partir de ello se puede diseñar un sistema de monitoreo que pueda ser estratégico, eficiente en base a las necesidades de cada empresa o entidad que lo requiera.
Por ello en ECOQUIMSA presentamos este artículo para que puedan guiarse con respecto a cómo priorizar sus monitoreos ambientales cuándo los recursos económicos son escasos, esto tomando en cuenta criterios de riesgo, impacto y normativas.
Entender el propósito del monitoreo
Para empezar, es importante entender ¿Para qué se va a monitorear? Ya que no todos los monitoreos se deben al mismo objetivo y confundirlos pueda llegar a ser un gasto innecesario.
Algunos propósitos comunes del monitoreo ambiental pueden incluir:
Verificar el cumplimiento de la legislación ambiental
En Guatemala existen regulaciones específicas de las cuales te puedes basar:
Si tu empresa descarga aguas residuales es importante cumplir con el Acuerdo Gubernativo 236-2006, para llevar un buen control según lo que indica este acuerdo es tener un Estudio Técnico de Aguas Residuales del cuál se podrán basar para llevar un mejor, únicamente de los parámetros necesarios a monitorear.
Otra normativa para cumplir es la COGUANOR que nos ayudará a saber si el agua potable que consumimos es apta para el consumo humano.
También si se emiten gases o material particulado es importante hacer monitoreo de estas emisiones, en base a sus compromisos ambientales.
Proteger la salud humana
Se puede identificar en base a lo que se realiza en la empresa cómo pueden afectar las diferentes actividades a los trabajadores y vecinos, por ejemplo, se pueden determinar:
Emisiones de chimeneas, ya que estas puedan generar problemas respiratorios.
Ruido de maquinaria, esto pueda generar estrés o pérdida de la audición, por eso es importante verificar que los decibeles a los que se están expuestos estén dentro de los límites permitidos.
Agua contaminada, ya que un buen tratamiento de esta puede ayudarnos a la prevención de enfermedades gastrointestinales.
Detectar impactos ambientales de un proyecto o actividad
Se puede determinar en base a las actividades que realiza la empresa qué parámetros son los necesarios de monitorear o analizar para cada matriz, por ejemplo, en una planta de alimentos pueda ser recomendable hacer análisis de la carga orgánica en las aguas residuales.
Evaluar la efectividad de medidas de mitigación
Si ya se han implementado medidas de mitigación se debe enfocar en comprobar si las medidas están funcionando, para ello es importante realizar monitoreo o análisis antes y después.
Generar líneas base ambientales
Tener estudios ambientales antes de iniciar un proyecto es importante debido a que ello nos permite tener una base ambiental mejor fundamentada y evaluar el impacto que se tiene antes y después de la ejecución de este.
Apoyar la toma de decisiones y la planificación
Cuando tenemos presupuesto limitado es importante definir uno o dos objetivos que se deseen cumplir, de esta manera se podrán obtener monitoreos enfocados a nuestros objetivos, siempre tomando en cuenta qué tiene mayor valor para nuestra empresa. Por ejemplo, si el ruido que se genera supera los límites se pueden tomar decisiones en base a los resultados del monitoreo, para la implementación de medidas que puedan disminuir estas emisiones.
Aplicar un enfoque basado en riesgos
Para saber qué monitoreos ambientales se pueden priorizar se puede dar un enfoque basado en riesgos, de esta manera se estará enfocando el recurso económico en los monitoreos que sean estrictamente indispensables en base a nuestros compromisos ambientales.
Identificación de riesgos ambientales
Este enfoque se puede utilizar si tomamos en cuenta los siguientes puntos:
Fuentes de riesgo: industrias, descargas de aguas residuales, botaderos, actividades agrícolas, tráfico vehicular, etc.
Receptores sensibles: fuentes de agua potable, comunidades, escuelas, hospitales, áreas protegidas, ecosistemas frágiles.
Vías de exposición: aire, agua superficial, agua subterránea, suelo, alimentos.
Dependiendo de los riesgos que se detecten se podría monitorear, por ejemplo, en el caso de que haya una fuente de riesgo de descarga de aguas residuales se puede hacer el análisis de estas para verificar que estas sí cumplan con el acuerdo gubernativo 236-2006.
Priorización por impacto
Se puede realizar un análisis sobre la probabilidad que tiene de pasar algún suceso y la severidad que este conllevaría así de esta manera se podría jerarquizar a qué monitoreos se les puede dar prioridad.
Alta probabilidad + alto impacto → prioridad máxima
Alta probabilidad + bajo impacto → prioridad media
Baja probabilidad + alto impacto → prioridad media
Baja probabilidad + bajo impacto → prioridad baja
El llevar a cabo este análisis nos permite justificar qué monitoreos son esenciales y que otros se pueden postergar.
Cumplimiento normativo como línea base
Cuando se tiene presupuesto limitado, el cumplimiento con la legislación ambiental vigente del país debe considerarse como indispensable, debido a que no cumplir con lo que exige la ley puede generar sanciones económicas o incluso hasta cierre de operaciones, lo cual pueda resultar mucho más costoso que el monitoreo.
Por lo anteriormente indicado, es recomendable entonces:
Identificar los parámetros obligatorios según licencias ambientales, normas técnicas o reglamentos.
Priorizar los componentes ambientales regulados (por ejemplo, calidad de agua).
Enfocar los recursos en los puntos de monitoreo exigidos por la autoridad.
Si bien el monitoreo voluntario y preventivo es deseable, el monitoreo obligatorio debe ser innegociable.
Seleccionar indicadores clave
Un error que puede darse con frecuencia es medir parámetros que no apliquen, cada análisis que se haga de manera adicional implica que el costo de muestreo aumentará, por ello es importante verificar qué parámetros aplican para cada situación y empresa.
Indicadores representativos
Lo mejor es tomar encuentra también indicadores clave como, por ejemplo:
Indicadores que representan adecuadamente el estado del componente ambiental.
Indicadores que son sensibles a cambios y presiones.
Indicadores que tienen relevancia para la salud humana o el ecosistema.
Indicadores que son comparables con normas o valores de referencia.
Por ejemplo, en el monitoreo de calidad de agua residuales, los parámetros que deberían analizarse serían en base al acuerdo gubernativo 236-2006.
Menos, es más
Un conjunto de parámetros e indicadores que sean seleccionados de manera consciente y sean evaluados y mejorados con el tiempo es más útil que muchos datos esporádicos sin un fin real.
Optimizar la frecuencia de monitoreo
La frecuencia en que se haga cada monitoreo también puede ser determinante para la evaluación de los costos, no todos los parámetros ni todos los sitios requieren la misma frecuencia, por ello es importante:
Ajustar según variabilidad
Por ejemplo, en parámetros que tienen alta variabilidad dependiendo de su naturaleza se puedan requerir de manera más frecuente, un claro ejemplo puede ser en monitoreos de parámetros microbiológicos.
Monitoreos escalonados
Una estrategia que puede ayudar a los costos es hacer monitoreos básicos de manera frecuente y los monitoreos completos de manera menos frecuente. Esto permite tener un control en base a los parámetros y poder detectar los cambios que puedan ser relevantes, de esta manera podrán tomar decisiones en base a sus monitoreos.
Priorizar puntos de monitoreo estratégicos
Es importante tener bien determinados los puntos a monitorear, de esta forma se tendrá una selección inteligente de los sitios que se quieren tener bajo control en base a las necesidades, esto ayudará a reducir costos, pero a la vez no se perderá información de calidad.
Algunos criterios que se pueden tomar en cuenta para priorizar los puntos son:
Cercanía a fuentes de contaminación
En el caso del agua, puede ser en base a lo que indica el AG236-2006, es decir en la salida de la PTAR. En el caso del aire la medición se puede hacer en dirección al viento, ya que este pueda llevar contaminantes a comunidades aledañas.
Representatividad del área
Accesibilidad y seguridad
Un punto bien ubicado puede aportar más información que varios mal seleccionados.
Aprovechar datos existentes y alianzas
Antes de hacer los monitoreos, es importante revisar información que ya se tiene, se puede tomar como base la licencia y compromisos ambientales.
Como por ejemplo se puede verificar en los registros de la empresa si cuentan con:
Registros de autoridades ambientales
Estudios académicos
Informes de proyectos previos
Datos de instituciones de salud o agua potable
Evaluar y ajustar continuamente
La priorización de análisis y monitoreos puede ir cambiando periódicamente de manera que esto pueda llegar a ser beneficioso para:
Eliminar parámetros poco útiles
Ajustar frecuencias
Incorporar nuevos riesgos
Reasignar recursos según resultados
El que se brinde un enfoque que se pueda adaptar a necesidades ayuda al impacto económico, pero también ambiental de la empresa.
En conclusión, cuando el presupuesto es limitado, priorizar monitoreos ambientales no es solo una necesidad financiera, sino una oportunidad para mejorar la calidad de la gestión ambiental. A través de objetivos claros, un enfoque basado en riesgos, la selección de indicadores clave, la optimización de frecuencias y puntos, y el aprovechamiento datos existentes, es posible diseñar programas de monitoreo eficaces, para tomas de decisiones.
En última instancia, no se trata de monitorear más, sino de monitorear mejor, enfocando los recursos disponibles allí donde generan mayor valor ambiental.
Escrito por Ing. Ana Villagrán, Representante Comercial

