¿Todas las bacterias en el agua nos hacen daño?

Cuando una persona escucha la palabra “bacteria”, lo primero que hace es asociarla con enfermedades o contaminación. Sin embargo, esta percepción no siempre es la correcta. Las bacterias forman parte prácticamente de todos los ecosistemas del planeta, incluidos los cuerpos de agua, y la mayoría de ellas son inofensivas para las personas.

Entonces, surge una pregunta importante: ¿la presencia de bacterias en el agua significa que no es segura? La respuesta es: no necesariamente. Lo importante es poder identificar el tipo de bacteria(s) que está(n) presente(s) en el agua y si representan un riesgo para la salud.

¿Por qué hay bacterias en el agua?

El agua es un medio natural donde viven una gran cantidad de especies de microorganismos. Desde un pequeño río hasta un gran lago, todos contienen comunidades de bacterias que forman parte del equilibrio ambiental. Estas bacterias pueden llegar al agua de manera natural por diferentes vías:

  • Restos de hojas y/o material vegetal

  • Sedimentos

  • Actividad de animales silvestres

  • Interacción entre organismos presentes en el ambiente

En la mayoría de los casos, estas bacterias no representan un peligro como tal para las personas. Al contrario, estas cumplen funciones de suma importancia en los ecosistemas acuáticos. Por ejemplo, degradan materia orgánica, participan en el ciclo del nitrógeno y ayudan a transformar compuestos químicos que, de otra manera, se acumularían en el ambiente.

Incluso los sistemas biológicos utilizados en las plantas de tratamiento de aguas residuales dependen de las comunidades de bacterias para poder eliminar la materia orgánica antes de que se descargue al ambiente.

Bacterias en el agua

Tomado de: NCH Latin America, 2022

“Un mililitro de agua superficial puede contener millones de bacterias. Sin embargo, solo una pequeña fracción tiene la capacidad de causar enfermedades en los seres humanos”
— ¿Sabías que…?

No todas las bacterias son peligrosas

Las bacterias presentes en el agua pueden clasificarse, de manera general, en tres grupos:

1.     Bacterias beneficiosas

Son microorganismos que tienen un papel importante en los procesos biológicos naturales, ya que ayudan a la degradación de residuos orgánicos y a mantener el equilibrio ecológico de los diferentes cuerpos de agua. Como se mencionaba anteriormente, en las plantas de tratamiento de aguas residuales este tipo de bacterias son importantes para poder remover la materia orgánica presente y mejorar la calidad del agua antes de su descarga.

2.     Bacterias ambientales

Muchos tipos de bacterias viven de forma natural en el suelo, la vegetación o el agua sin indicar algún tipo de peligro para la salud humana. Su presencia solo indica que existen microorganismos en el ambiente, algo completamente normal, como señal de vida.

3.     Bacterias patógenas

Este tipo de bacterias son los que causan preocupación desde el punto de vista sanitario. Son microorganismos que pueden producir enfermedades gastrointestinales, infecciones u otros problemas de salud cuando el agua contaminada es consumida sin un tratamiento adecuado. Algunas especies son Salmonella, Shigella y algunas cepas de Escherichia coli (E. coli), que generalmente se asocian con contaminación por aguas residuales o materia fecal.

Si existen miles de bacterias, ¿Cómo saben los laboratorios si el agua es segura?

Los laboratorios utilizan microorganismos indicadores, es decir, bacterias cuya presencia permite inferir si el agua pudo haber estado expuesta a contaminación fecal. Esta estrategia permite evaluar la seguridad microbiológica del agua de forma rápida y confiable. Los indicadores más usados son:

Coliformes totales

Son un grupo de bacterias distribuidas en el ambiente. Su detección puede indicar deficiencias de limpieza en puntos de almacenamiento de agua, problemas en las redes de distribución o fallas en el proceso de tratamiento. Estas en su mayoría no son de origen fecal, por lo que su presencia sirve como indicador de calidad higiénica.

Coliformes fecales

Este tipo de bacterias están completamente relacionadas con la contaminación de origen fecal. Cuando este tipo de bacterias aparecen en las muestras, aumenta la probabilidad de que el agua haya estado en contacto con excretas humanas o animales.

Escherichia coli (E. coli)

Este tipo se considera el indicador más específico de contaminación fecal reciente. Su detección es una señal importante que requiere una investigación de la fuente de contaminación para aplicar medidas correctivas.

Es importante aclarar que la presencia de coliformes no significa automáticamente que existen bacterias patógenas, pero sí indica que las condiciones favorecen un riesgo microbiológico y que el agua debe evaluarse cuidadosamente.

Mitos y realidades sobre las bacterias en el agua

Mito: Si el agua es transparente, es segura.

Realidad: Los microorganismos no puede verse a simple vista. Un agua clara puede contener bacterias que pueden afectar la salud.

Mito: Todas las bacterias producen enfermedades.

Realidad: Como se mencionó, la mayoría de las bacterias presentes en el ambiente son inofensivas, incluso son beneficiosas en algunos aspectos.

Mito: Si el agua tiene cloro, nunca tendrá bacterias.

Realidad: Si la dosificación de cloro no es la adecuada, si hay pérdida del cloro residual o si hay contaminación en la red de distribución del agua, hay posibilidades que permitan la presencia de microorganismos.

¿Por qué es importante realizar análisis microbiológicos periódicos?

Este tipo de análisis ayudan a cumplir con los requisitos regulatorios y constituyen una herramienta de gestión preventiva. Diferentes industrias, complejos habitacionales, centros educativos, hospitales y sistemas de abastecimiento usan estos análisis para verificar que el agua cumple con los criterios microbiológicos establecidos en las diferentes normas nacionales (como la norma COGUANOR 29001) y para detectar cualquier tipo de desviación.

Además, un monitoreo periódico permite evaluar la eficacia de los procesos de tratamiento, identificar posibles puntos de contaminación y respaldar todo tipo de programas de calidad, inocuidad y/o gestión del riesgo. En muchos casos, el poder detectar un problema de manera temprana, por medio de resultados de laboratorio, evita costos asociados con cambios en el proceso, incumplimiento de normativa, afectaciones de salud o interrupciones de proceso.

Conclusión

No todas las bacterias presentes en el agua son perjudiciales. La mayoría de ellas forman parte de los ecosistemas naturales y desempeñan funciones esenciales para que se mantenga un equilibrio ambiental. Sin embargo, la presencia de microorganismos indicadores como los coliformes o Escherichia coli puede evidenciar contaminación de origen fecal y alertar sobre una posible presencia de microorganismos patógenos.

Por ello, en lugar de preguntarse si hay bacterias en el agua, hay que preguntarse qué tipo de bacterias están presentes y qué nos indican sobre la calidad microbiológica del agua. Por lo tanto, realizar análisis microbiológicos periódicos mediante métodos confiables permite tomar decisiones basadas en evidencia y ver la manera de proteger la salud de quienes usan o consumen el agua. La vigilancia microbiológica no se tiene que entender como requisito de cumplimiento, sino como una herramienta para poder prevenir riesgos y asegurar que el agua destinada para el consumo humano mantenga las condiciones de seguridad esperadas. En Laboratorio ECOQUIMSA contamos con metodologías acreditadas por la Oficina Guatemalteca de Acreditación (OGA), bajo la norma ISO 17025, de análisis microbiológicos de agua potable, para que usted pueda estar seguro del agua que esta consumiendo.

¿Necesita realizar un análisis? Estamos para apoyarle y brindarle la asesoría que necesita.

 Escrito por Ing. César Velásquez, Coordinador de Procesamiento de Datos

Referencias

NCH Latin America: https://www.la.nch.com/microorganismos-en-el-agua/los-microorganismos-en-el-agua

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